Abrir las piernas al paraíso. Explorar nuestra perla, acariciar nuestro deseo. Tetas al viento, libertad del cuerpo. Palabras y roces. Mordiscos. Brisa caliente que entibia la voz. El ojo del útero que mira al magma.
Te sangro. Te toco. Te exploro. Te adoro.
Vagina y voz son parte del mismo canto. Cuando decimos lo que necesitamos, nuestro sexo se expande. Si callamos, cerramos el canal del placer y la vida.

No hay comentarios:
Publicar un comentario